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Aspectos relativos al contenido inclusivo

Pertenencia, equidad, diversidad e inclusión

Uno de nuestros propósitos más importantes es garantizar que todo el mundo tiene acceso al aprendizaje. Nos enorgullece tener estudiantes de todos los rincones del mundo que abarcan una amplia gama de identidades, culturas y condiciones sociales. Para nosotros es importante que el contenido que ofrezcamos sea respetuoso, positivo y esté libre de cualquier tipo de prejuicio. Esto es especialmente importante en el caso de los grupos demográficos infrarrepresentados. 

Crear contenido sin sesgos es tan sencillo como ceñirse a enseñar temas empresariales y técnicos sin apenas aportar contexto adicional. Sin embargo, los estudiantes pueden mostrarse más receptivos y tener una mayor sensación de pertenencia cuando los instructores se esfuerzan por representar a todos los usuarios. 

Si eres consciente de la diversidad de tus estudiantes y utilizas un lenguaje inclusivo, diseñar contenido inclusivo no te resultará difícil. Ten en cuenta que el lenguaje inclusivo no consiste en ser «políticamente correcto», sino en tratar a todo el mundo de manera equitativa y reconocer la diversidad de experiencias, culturas e identidades. Estos son algunos aspectos que debes tener en mente: 

 

País de origen

Dar por sentado que alguien tiene conocimientos previos sobre un país puede hacer que muchas personas se sientan excluidas. Por ejemplo, no utilices elementos que impliquen un conocimiento previo, como códigos postales locales o abreviaturas de los estados, ya que los estudiantes que no vivan en EE. UU. no estarán familiarizados con ellos. No pasa nada por utilizar este tipo de referencias en un contexto determinado, pero recuerda que debes explicarlas y nunca dar por sentado que el usuario sabe lo que son. 

  • Por ejemplo, si estás hablando sobre los estados más grandes de EE. UU., no escribas «CA» y «TX». Es mejor que escribas «California (CA)» y «Texas (TX)». Una vez que hayas explicado las abreviaturas, puedes utilizarlas en adelante sin tener que volver a definirlas.

 

Idioma

Como hemos visto anteriormente, debes tener en cuenta que, por norma general, dos tercios de los estudiantes tienen una lengua materna distinta a la tuya. Si eres angloparlante, evita referirte a otros idiomas como «lenguas extranjeras», ya que para muchos de tus alumnos el inglés será una lengua extranjera. Del mismo modo, si eres instructor y vives en EE. UU., no utilices expresiones como «estudiantes extranjeros» o «internacionales», sino «estudiantes que viven fuera de Estados Unidos».

 

Uso de nombres

Al evitar el uso de nombres, garantizas que tu contenido no esté sesgado hacia ningún género o cultura en particular. Además, reducirás la probabilidad de cometer algún error relacionado con los principios de pertenencia, equidad, diversidad e inclusión que se abarcan en este artículo. Siempre que sea posible, intenta utilizar la segunda persona («tú»). Cuando debas hacer referencia al género, puedes usar el género no binario como opción neutra con el pronombre «elle» y el morfema «-e», o bien optar por el género femenino, ya que este suele estar menos representado.

  • Por ejemplo, en vez de escribir «La hoja de cálculo de George tiene 100 filas», utiliza algo como «Tu hoja de cálculo tiene 100 filas. Así es como podrías…» o «Una analista de datos está trabajando con una hoja de cálculo de 100 filas. Así es como podría…»

 

Pertenencia

La pertenencia es uno de los principios básicos que vertebran nuestro diseño de aprendizaje, por lo que el contenido de tu curso no debe hacer ninguna suposición sobre los estudiantes que pueda hacerles sentir invisibles. En tu curso, pueden participar estudiantes de cualquier edad, raza, clase, orientación sexual, identidad de género, religión, nacionalidad, etnia, cultura, lengua materna y discapacidad. Los ejemplos que se muestran a continuación te ayudarán a entender qué tipo de aspectos debes tener en cuenta.

 

Género

Evita utilizar contenido que dé a entender que solo existen hombres y mujeres (por ejemplo, expresiones como «el sexo opuesto»), ya que hay muchas personas que se identifican como no binarias o con un tercer género. No obstante, si necesitas hablar sobre dos conceptos opuestos, trata de emplear palabras que no hagan referencia explícita al género, como «personal a distancia» y «personal presencial». También te recomendamos utilizar cargos laborales sin marca de género, como «docente» o «agente de ventas», en lugar de «profesor» o «vendedor».

 

Raza

Nunca debes tener en mente una raza determinada por defecto. Recuerda también que raza y etnia a menudo son cosas diferentes. Por ejemplo, utiliza «afroamericano» para referirte solo a las personas negras americanas de ascendencia africana y no como término general para las personas negras, ya que hay muchas cuya ascendencia es caribeña, europea o aborigen, entre otras. Puedes utilizar «personas de color» para referirte a varias razas; pero, si estás hablando de un solo grupo, deberás concretar.

 

Capacidad

Es muy importante que entiendas las preferencias de las comunidades a las que puedas hacer referencia, ya que no todas son iguales. Por ejemplo, algunas personas prefieren utilizar fórmulas que se centran en la persona en sí, como «persona con problemas visuales» en lugar de «ciego». De esta forma, se evita que la discapacidad sea lo que las define. Sin embargo, las comunidades sordas y autistas prefieren utilizar fórmulas que se centran en la discapacidad, como «sordo». 

En este artículo de recursos sobre accesibilidad e inclusión, encontrarás un enlace al Manual de redacción del NCDJ. Si todavía no sabes qué fórmulas debes utilizar, pregunta a alguien que pertenezca a esa comunidad. Asimismo, recuerda que no todas las discapacidades son perceptibles a simple vista, como una discapacidad del aprendizaje o un problema de salud mental. Por ello, te recomendamos que uses frases como «el modelo dio unos resultados que no esperábamos» o «no perdamos los papeles», en lugar de «el modelo dio unos resultados que eran una locura» o «no perdamos la cordura».

 

Religión

No olvides que es posible que tus estudiantes practiquen diferentes confesiones o que procedan de un entorno no religioso. A menos que sea fundamental para el tema que estás abordando, te recomendamos que trates de utilizar un lenguaje que no se asocie con ninguna religión, creencia o práctica espiritual específica. También es recomendable que, para referirte a grupos de personas que comparten una misma religión, utilices fórmulas como «miembros de la comunidad judía», en lugar de simplemente «judíos» o «musulmanes».

 

Orientación sexual

Por último, nunca debes asumir que todos los estudiantes son heterosexuales. Puedes decir «pareja» o «cónyuge», en lugar de «marido/mujer» o «novio/a». Asimismo, evita utilizar términos anticuados o peyorativos como «homosexual» y optar por términos actuales, como «comunidad LGBTQ», «gay» o «lesbiana».


Encontrarás más ejemplos, guías y glosarios sobre lenguaje inclusivo en el artículo de recursos sobre accesibilidad e inclusión.

 

Enlaces a otros artículos sobre accesibilidad e inclusión

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