Aspectos relativos al contenido de vídeo accesible

En esta sección, hemos dividido el contenido de vídeo accesible en dos partes:

 

Contenido de audio

Cada persona aprende de manera diferente, y es posible que muchos estudiantes solo escuchen tu curso (o parte de él) y no vean el contenido en vídeo. Los estudiantes también pueden completar el curso desde un dispositivo móvil, por lo que dependen de las descripciones e instrucciones auditivas. Asimismo, ten en cuenta que los estudiantes ciegos o con deficiencia visual no podrán ver el contenido que se muestra en pantalla y solo escucharán el audio. Del mismo modo, los estudiantes sordos o con deficiencia auditiva se fijarán mucho más en los subtítulos del curso. Para que el curso sea lo más accesible posible, deberás asegurarte de que el audio y los subtítulos transmiten el contenido del curso de forma eficaz, sin necesidad de imágenes. 

Te recomendamos que, al crear cursos, te asegures de que el contenido de audio baste por sí solo. A continuación, te mostramos tres métodos para conseguir que el contenido de audio de tu vídeo sea accesible:

  • Describe los elementos visuales de las diapositivas.
  • Habla de forma clara y sencilla.
  • Ofrece subtítulos.

 

Describe todas las acciones y los elementos visuales de las diapositivas

Cuando el contenido visual es importante para el tema que se está tratando, puede ser útil explicar lo que aparece en la pantalla. Por ejemplo: 

 

Títulos y encabezados

Lee siempre los títulos de las diapositivas en voz alta cuando empieces a hablar o intégralos en las primeras frases dedicadas al tema. La Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera estima que hay 295 millones de personas que sufren problemas visuales y 43 millones de personas ciegas, por lo que las descripciones visuales pueden ayudar mucho a los estudiantes.

 

Evita frases como: «Leed la diapositiva o el texto en pantalla».

En su lugar, puedes decir: «En la diapositiva se muestran tres áreas principales sobre las que hablaré en esta sección: la producción de vídeo, el audio de alta calidad y el formato de los documentos PDF».

 

Imágenes e interacciones

Al explicar las imágenes, evita las palabras que dependan de elementos visuales, como los colores o la ubicación (por ejemplo, «haced clic en el recuadro», «la casilla en la parte izquierda de la página» o «el texto azul grande»). 

 

Evita frases como: «Hago clic aquí y ya está arreglado». 

En su lugar, explica lo que estás haciendo: «Selecciono todo el párrafo con el ratón y después le doy al botón ‘Alinear a la izquierda’ para arreglarlo. Esta opción también se puede encontrar en el menú Formato».

 

Asimismo, no te saltes pasos cuando estés explicando las interacciones. 

 

Evita frases como: «Aquí voy línea por línea. ¡Listo, ya tengo la rutina!»

Habla con precisión y claridad: «Voy a desplazarme por el código haciendo clic en F7 hasta llegar al punto de interrupción de la rutina. También podría haber hecho clic en el botón ‘Paso a paso’ del panel de navegación superior».

 

Habla de forma clara y sencilla

Ten en cuenta que, por norma general, dos tercios de los estudiantes tienen una lengua materna distinta a la tuya. Por tanto, es posible que les cueste entender algunas figuras retóricas, frases hechas, jergas o argots. Simplifica tu discurso y evita utilizar coloquialismos para llegar al mayor número de estudiantes posible.

Habla despacio y cuidadosamente, utilizando un lenguaje natural y sencillo. Tómate tu tiempo para presentar los nuevos temas y definir las palabras o siglas que los estudiantes no conozcan. Esto ayudará a los estudiantes, especialmente a aquellos que necesiten más tiempo para entender el contenido o leer el texto.

 

Ofrece subtítulos

La Organización Mundial de la Salud estima que 430 millones de personas sufren deficiencias auditivas, por lo que habrá mucha gente que dependa por completo de los subtítulos al hacer el curso. Aunque ofrecemos transcripciones y subtítulos generados automáticamente para los cursos en inglés, español y portugués, siempre existe la posibilidad de que presenten errores en función de la calidad del audio, la terminología técnica e incluso el acento del instructor. Te recomendamos que, una vez que se generen los subtítulos, compruebes que sean correctos. Los subtítulos deben reflejar exactamente lo que se dice en los vídeos.

  • Asegúrate de que los nombres propios, la jerga especial y el lenguaje técnico estén escritos correctamente.
  • Incluye también las muletillas y los titubeos, como «mmm…» o «eh…», ya que, si se corrigen o se eliminan en los subtítulos, puede ser confuso para los usuarios que escuchan el audio y leen los subtítulos.

Para los cursos que no sean en inglés, portugués ni español, consulta la documentación de apoyo para obtener más información sobre cómo puedes cargar tus propios subtítulos.

 

Resumen de las prácticas recomendadas para crear contenido de audio accesible

  • Intenta que el audio transmita el contenido por sí solo, como un audiolibro. Si es posible, evita que dependa de elementos visuales.
  • Explica el contenido visual que no sea meramente decorativo. 
  • Deja tiempo suficiente a los estudiantes para que asimilen el contenido. Habla a un ritmo moderado, no demasiado rápido. Haz pausas para que los estudiantes puedan entender el contenido, tanto el audio como los elementos visuales.
  • Utiliza un lenguaje sencillo. Haz que las oraciones y los párrafos sean concisos. 
  • Utiliza palabras sencillas y evita el lenguaje demasiado informal o coloquial, así como las abreviaturas y siglas y las jergas. También es mejor que no utilices metáforas y frases hechas complicadas. 
  • Habla con claridad y precisión, y repite los puntos fundamentales para enfatizar los aspectos clave. Decir lo mismo de diferentes maneras puede ayudar a que los estudiantes entiendan mejor los conceptos.
  • Facilita subtítulos precisos para todo el contenido verbal.

 

Contenido visual

Presentar un contenido visual pulido y bien cohesionado es, sin duda, un aspecto importante de los cursos. No obstante, debes tener en cuenta que muchos estudiantes sufren problemas visuales que abarcan desde la miopía y la hipermetropía o el daltonismo de los colores rojo y verde hasta la pérdida total de la visión cromática, la visión borrosa, la pérdida de visión periférica o la ceguera. Si sigues algunos principios básicos, puedes garantizar que el contenido visual sea accesible para el mayor número de personas posible.

 

Estilo y tamaño de la fuente

  • Evita utilizar las MAYÚSCULAS en pasajes largos, ya que muchas personas pueden tener dificultades para leerlas. Te recomendamos que limites el uso de las mayúsculas a los títulos de las secciones o cuando quieras enfatizar algún aspecto importante del tema. 
  • Asegúrate de que el tamaño de la fuente sea lo suficientemente grande para que se vea en las pantallas de los dispositivos móviles, que son más pequeñas. Recomendamos utilizar, al menos, un tamaño de fuente de 12 pt., aunque lo ideal es que sea de 14 a 16 pt. o más grande.
  • Cuando sea posible, utiliza fuentes accesibles para mejorar la legibilidad. Las fuentes más accesibles son las de palo seco, también llamadas «sans serif» o «sans». En concreto, las fuentes Tahoma, Verdana y Arial (las tres «sans serif») son de las más recomendadas en términos de accesibilidad. 

 

Color

  • Haz referencia al contenido de modo que no sea necesario tener que diferenciar los colores para poder entenderlo. A los estudiantes que sufren pérdida de visión o tienen daltonismo les puede costar comprender un vídeo o recurso que se base en los colores o tenga un contraste de color bajo. 
  • Presta atención al contraste de los colores, ya que depende del tono (el color) y del valor (luminosidad/oscuridad). Por ejemplo, las combinaciones de azul y amarillo o negro y amarillo ofrecen un contraste alto porque el tono y el valor son diferentes. Sin embargo, la combinación de naranja rojizo y naranja ofrece un contraste bajo porque el tono y el valor de ambos colores son parecidos. Esta herramienta en línea para comprobar el contraste de color puede ayudarte a determinar si las relaciones de contraste que utilizas se encuentran en los niveles adecuados para la accesibilidad. 
  • Imagina que las tablas y gráficos de tu vídeo se imprimieran en blanco y negro. ¿Los podría entender cualquier persona? Si piensas que no, utiliza etiquetas de texto además de los colores para diferenciar el contenido.
  • Evita utilizar colores brillantes o fluorescentes. Los colores brillantes pueden dificultar la comprensión del contenido a los usuarios con problemas cognitivos.

Puedes encontrar más ejemplos y recomendaciones sobre el contraste de colores en el artículo de aspectos relativos a la accesibilidad del contenido del curso.

 

Otros aspectos

  • El contenido visual debe ser sencillo. Las escenas visuales complejas pueden resultar confusas para algunas personas e incluso una distracción que desvíe la atención del tema del vídeo.
  • No utilices contenido intermitente o parpadeante. El contenido intermitente o parpadeante (más de tres destellos por segundo), especialmente si es brillante y de grandes dimensiones, puede provocar convulsiones a los estudiantes con fotosensibilidad. El contenido intermitente o parpadeante de color rojo debe evitarse a toda costa. 
  • Comprueba que no haya errores. Los errores ortográficos o gramaticales pueden dificultar el aprendizaje de los estudiantes, especialmente si su lengua materna es diferente a la tuya. También pueden afectar a la imagen que das como instructor. Te recomendamos encarecidamente que utilices el corrector ortográfico y gramatical en los materiales finales o que pidas a un amigo o compañero que los revise.

 

Resumen de las prácticas recomendadas para crear contenido visual accesible

  • Evita utilizar las MAYÚSCULAS.
  • Asegúrate siempre de que el texto y los gráficos sean lo suficientemente grandes como para que puedan leerlos las personas con visión parcial o que utilizan pantallas pequeñas. Usa un tamaño de fuente a partir de 12 pt. 
  • Utiliza fuentes accesibles.
  • Asegúrate de que los colores se distingan entre sí y de que haya suficiente contraste entre los colores del contenido principal y del fondo. Evita los colores brillantes o fluorescentes.
  • Evita utilizar el color como el único elemento para transmitir información. 
  • No recargues el fondo y utiliza un diseño sencillo. Debe quedar claro cómo desplazarse por el contenido.
  • Utiliza ilustraciones, iconos, etc. para complementar el texto, no para sustituirlo.  
  • Evita utilizar contenido intermitente o parpadeante para reducir el riesgo de que los estudiantes con fotosensibilidad sufran convulsiones. 
  • Revisa la gramática y la ortografía.

 

Enlaces a otros artículos sobre accesibilidad e inclusión

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